dissabte, 21 de gener de 2012

LENGUAJE INTERNO POSITIVO

 Leer el siguiente relato:


- Hoy todo me sale mal. Soy un desastre! Qué día más horrible! –dice la Juana, bastante  alterada.

Esta mañana se ha levantado tarde, porque el despertador no ha sonado... o quizás no lo ha sentido. 

Se ha lavado deprisa, pero el agua era fría, por un problema con el calentador.

Cuándo ha llegado a la parada del autobús, se le ha escapado sin poder cogerlo.

Por la tarde ha quedado con la pandilla, pero se le han pasado las ganas de salir y piensa que será una mala compañía... 

Realmente, la Juana cree que el día de hoy no hay quién lo arregle!

M. Teresa Abellán Pérez

Todos sabemos que los conflictos, los problemas, controversias,... son una realidad diaria. La palabra conflicto proviene del latín *conflictus que significa "chocar" y va asociada cognitivamente al concepto enfrentamientos. 

Los conflictos forman parte de la vida y, además, nos ayudan a crecer como personas; paradoja de la vida! Algunos pueden decir madurar como personas. La vida sin conflictos no es posible. Ellos están y las personas aprendemos a resolverlos de la mejor manera, es decir, de forma asertiva. 

Qué se entiende por conflicto? Pues es la discrepancia entre dos o más intereses simultáneos que algunas veces conducen en un estado de tensión emocional. Conflicto y emociones son inseparables y estas últimas son las responsables de estados de ansiedad y de comportamientos compulsivos que nos pueden traicionar en según qué momentos. 

Hay días, como la protagonista del escrito inicial, que las cosas salen mal, según nuestro criterio, pero no por eso somos un desastre ni las peores personas del mundo. Simplemente nos podemos equivocar y entonces tenemos que estar saber actuar por, según el caso, pedir perdón, tomar una decisión u otras salidas que nos permitan continuar viviendo en armonía y equilibrio. 

No son un desastre porque alguna relación, alguna comunicación, algo salga mal. Hay que diferenciar entre aquello que sale mal y nuestro valor como persona no perfecta que se puede equivocar o tiene otro talento.